Le Pape Léon XIV appelle la jeunesse camerounaise à l’engagement civique et au renouveau social à Douala et Yaoundé
Citation
"Le changement ne peut pas attendre et dépend de l’implication concrète de chaque citoyen."
La visite du Pape Léon XIV au Cameroun s'inscrit dans un contexte de tensions sociales persistantes et de crises économiques qui fragilisent la cohésion nationale. Son déplacement à Douala et à Yaoundé marque une volonté d’adresser publiquement la question du renouveau social et politique, notamment à travers l’implication de la jeunesse, le rôle des institutions ecclésiales et universitaires, et la promotion de la paix. Le discours du pontife exhorte l’ensemble des citoyens à rejeter l’apathie et à s’investir dans la transformation du pays. Notamment, son intervention à l’Université Catholique d’Afrique Centrale souligne l’importance de former une élite éthique, apte au dialogue et à la médiation dans une sous-région minée par les conflits. Par ailleurs, l’annonce d’une « Maison de la Confiance pour la Paix » vise à inscrire dans la durée une stratégie d’accompagnement des jeunes et de remise en valeur de l’État de droit. L’audience enthousiaste et la pluralité des intervenants (Église locale, missionnaires, universitaires) en font un acte fort de diplomatie religieuse, susceptible de revitaliser le débat sur la gouvernance et la réconciliation au Cameroun. L’Église se positionne ainsi comme catalyseur d’un nouveau contrat social.
Texte de la source originale
Sebastián Sansón Ferrari, enviado especial a Yaundé
En el penúltimo día de su viaje apostólico a Camerún, este viernes 17 de abril de 2026, el Papa León XIV se trasladó a Douala, donde presidió una multitudinaria celebración eucarística. En su homilía, animó a los fieles a no dejarse vencer por el desánimo ni por la desesperanza, exhortándolos a rechazar toda forma de abuso y violencia, y a asumir un papel activo en la construcción del futuro del país.
En un contexto marcado por tensiones sociales y dificultades económicas, el Pontífice insistió en la necesidad de cultivar la confianza y el compromiso. Su mensaje fue claro: el cambio no puede esperar y depende de la implicación concreta de cada ciudadano.
Miles de fieles participaron con entusiasmo en la celebración, reflejando una fe viva que se convierte en motor de transformación social.
El mundo universitario, clave para el futuro
Tras su paso por Douala, el Santo Padre regresó a Yaundé, donde mantuvo un encuentro con estudiantes y profesores en la Universidad Católica de África Central (UCAC), un referente educativo que abarca varios países de la subregión.
Fundada tras un acuerdo entre la Santa Sede y el Estado camerunés en 1989, la UCAC se ha consolidado como un espacio donde convergen culturas, lenguas y tradiciones diversas, apostando por una formación integral que combine excelencia académica y responsabilidad ética.
Su rector, el padre Thomas Bienvenu Tchoungui, destacó que la universidad busca ser “un símbolo de unidad en la diversidad”, contribuyendo a la armonía entre las naciones y a la comunión eclesial.
Inspiración agustiniana y compromiso con la paz
En diálogo con los medios vaticanos, el rector evocó el pensamiento de San Agustín para subrayar que la construcción de una sociedad justa comienza por la transformación interior de las personas.
En este marco, anunció el proyecto de una “Casa de la Confianza por la Paz”, orientada a la investigación, formación y mediación, con el objetivo de prevenir conflictos, fortalecer el Estado de derecho y promover la reconciliación en la región.
El Papa: África puede ensanchar la esperanza del mundo
En su discurso, León XIV puso en valor la contribución fundamental de África al mundo contemporáneo, especialmente en un contexto global donde la esperanza parece debilitarse.
El Pontífice subrayó la importancia de una investigación abierta a enfoques interdisciplinarios, internacionales e interculturales, capaz de dialogar con los desafíos actuales sin perder de vista la dimensión de la fe.
Asimismo, dirigió palabras significativas a los docentes, alentándolos a ser modelos de rigor científico y honestidad personal, capaces de formar conciencias críticas y comprometidas.
Uno de los momentos más intensos de su intervención fue el mensaje dirigido a los jóvenes: el Papa los invitó a convertirse en protagonistas del futuro de sus países y a trabajar por un mundo más justo y humano.
Su llamado resonó con fuerza en un auditorio que representa a una nueva generación llamada a liderar procesos de transformación social.
La mirada misionera: desafíos concretos sobre el terreno
Entre los asistentes se encontraba la hermana María de Lourdes López Munguía, de las Franciscanas Misioneras de María, cuya comunidad tiene presencia cercana a la universidad. Su testimonio aporta una mirada concreta sobre la realidad cotidiana del país.
La religiosa, de origen mexicano y con tres años de misión en Camerún, forma parte de una comunidad internacional de 31 hermanas en Yaundé, integrada por 14 nacionalidades, reflejo de la riqueza y diversidad de la Iglesia en África.
Con experiencia previa en Túnez y en Goma, comentó que uno de los grandes retos actuales es el acompañamiento de los jóvenes, especialmente frente al desempleo y el abuso del alcohol.
“El trabajo con los jóvenes es fundamental, porque muchos se sienten sin oportunidades. También vemos situaciones difíciles relacionadas con el consumo de alcohol, que afecta a familias enteras”, explica.
Además, destaca la presencia de misioneros latinoamericanos en el país, entre ellos religiosos provenientes de Venezuela, Colombia, Uruguay y Argentina, lo que evidencia una Iglesia verdaderamente universal.